
Voy a empezar por contar un historia que me sucedió hace muchos años, una historia muy curiosa y bonita que me sucedió cuando era niña. Voy a tratar de ser lo más clara posible, por que hace cerca de 30 años de esto y algunos detalles se me escapan.
Yo tenía unos 7-8 años, vivía en un pequeña ciudad de provincia y cada día iba sola al colegio que estaba bastante lejos de mi casa. En cierta ocasión, se me acercó una niña que parecía conocerme del colegio, me llamaba por mi nombre y me acompañó hasta la clase. A mi me extrañaba un poco por que no me sonaba nada del colegio y nunca la vi en el recreo, desde luego no era de mi clase, pero sabía mi nombre y cual era mi clase. Esto se sucedió algunos días (no recuerdo cuantos pero no fueron muchos, 3 ó 4 tal vez), en seguida nos hicimos amigas con es facilidad con la que se hacen amistades en la infancia, y recuerdo haber pasado a buscarla al interior de un bar que estaba de camino al colegio, muy cerca de mi casa. Yo entraba y ella salía sonriendo de detrás de la barra y nos encaminábamos juntas al colegio, me acompañaba hasta la puerta de mi clase y se marchaba.
Pocos días después de iniciar esta nueva amistad, al poco de iniciar el camino hacia el colegio juntas, me dijo que debía volver a casa. Yo no quería y ella insistió varias veces, al final me dijo que tenía que volver porque me dolía mucho la tripa. En ese momento empezó un fuerte dolor. Yo no sabía que hacer, me preocupaba que la maestra se enfadara, pero ella me dijo que no me preocupara, que iría a mi clase y le diría a mi maestra que me había puesto enferma.
Regresé a casa, mi abuela (con quien vivía entonces) se sorprendió por que yo era muy responsable, así que no dudó en que realmente me dolía la tripa y me dejó en casa. El dolor desapareció muy pronto, pero ese día ya no fui al colegio.
Al día siguiente, entré en el bar a buscar a mi amiga, pero no la vi, pregunté al señor del bar, pero me dijo que no conocía a ninguna niña, extrañada, me fui sola al colegio.
Cuando llegué, le pregunté a la maestra si había venido mi amiga a contarle que me había encontrado mal, pero la maestra no sabía nada. Nadie conocía a la niña de la que no recuerdo el nombre. Nunca volví a verla. No recuerdo a quien se lo conté, si a mi abuela o a mi madre, pero me dijeron que me habría equivocado y no pude volver a hablar del asunto. Lo olvidé y hace unos años, no recuerdo el motivo, volví a acordarme claramente.
Ahora me doy cuenta de cosas que entonces no me habían sorprendido, yo era una niña bastante confiada. Pero por ej. nadie se despedía de ella cuando salíamos del bar, nunca iba a su fila antes de entrar, me acompañaba hasta la puerta de la clase aunque no era de mi clase y nunca la vi en el recreo. Sabía muchas cosas de mi, mi nombre, donde vivía... a pesar de que yo no recordaba haberla visto nunca antes ni volví a verla después.
No se quien era y el día que falté al colegio, no pasó nada fuera de lo normal en el colegio, pero recuerdo que insistió mucho en que tenía que volver a casa y que no me convenció hasta que empezó a dolerme el estómago y me prometió que hablaría con mi maestra. Pero había un largo camino hasta el colegio y varias calles que cruzar, quien sabe si aquel día hubiera ido al colegio, tal vez me hubiera pasado algo, tal vez era un ente protector, alguien que cuidaba de mi, no lo sé, pero creo que es una bonita historia que me sucedió.
Estrella de la Tarde